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ravi urrea

ex monje misionero, yogi, meditador, artista, viajero y pintor por más de 30 años

La vida como golfista
rico y talentoso

a la edad de 27 años lo dejó todo

Ravi Urrea - La vida como golfista rico y talentoso

Empecé a darme cuenta de la presencia de toda la naturaleza y de toda la belleza que nunca había sido capaz de percibir. Estos acontecimientos me llevaron a la conclusión de que este es mi camino, que a esto quería dedicar toda mi vida, lo cual conllevaría dejar atrás todo lo que tenía.

Tenía todo lo que alguien puede desear, salud, dinero y amor. Me sentía feliz, triunfador, bendecido, en la cima de la vida. Estaba en un momento de realización, pues ya había conseguido todo lo que me habían enseñado que eran los objetivos de la vida, estaba en el clímax. “Pero, ¿es esto todo?” – me comencé a preguntar-. Tan solo tenía 23 años y ya había logrado a gran escala todo en la vida, “no, esto no puede ser, debe haber algo más allá que esto”- yo aseguraba -. Ya había conseguido todo lo material que se podía tener, pero sentía que debía haber algo más allá, la vida no podía terminar ahí.

Dejé mi herencia, riqueza y fama para buscarme a mí mismo – Ravi

Comencé a indagar hacia algo más profundo, algo que fuera desconocido para mí. Es ahí cuando la vida me trajo cambios inesperados, fui siguiendo todas las señales, nunca dejé pasar ninguna oportunidad, las tomé todas, y fue de esta manera que fui llegando poco a poco a la ciencia de la meditación, el yoga, al mundo esotérico. Me di cuenta que sí hay algo mucho más allá de todos los logros que ya había obtenido en la vida.

Poco después de hacer todo este descubrimiento aprendí a hacer meditación. Fue tan maravillosa la sensación que experimenté en mi mente, que empecé a disfrutar todo de una manera sensacional.

Dejé el golf, dejé a mi novia, dejé absolutamente todo y me fui de casa con dos mudas de ropa, dos camisas, dos pantalones, dos trusas, un par de zapatos y listo, salí de mi casa y me fui en busca de mi desarrollo espiritual.

Con respecto a mi negocio, el cual ya valía algunos millones de pesos, se lo regalé a mis socios. Mi padre y mi madre escucharon todo lo que tenía que decir pero aún así mi padre no se retractó y me dijo “si te vas y no regresas quedas desheredado” a lo cual contesté “ni modo, en un par de días me iré”, y así fue, me fui de casa dejando absolutamente todo atrás.

De ahí fui a tomar mi primer curso intensivo de entrenamiento de yoga y adentramiento en este nuevo estilo de vida.

Ravi Urrea - La vida como golfista rico y talentosoLa vida como golfista rico y talentoso

Uno de los mejores golfistas jóvenes en Guadalajara, México

Cuando cumplí dieciséis años pertenecía de la categoría B, 12 de handicap. En ese entonces iban a inaugurar el Club de Golf Atlas Country Club celebrando el primer torneo anual. Para la competición me inscribí en la categoría B, pero un día antes del torneo fui a practicar con mi hermano, y en la primera vuelta, los primeros nueve hoyos, tiré cinco bajo par. Jugué muy bien, y la gente se dio cuenta de ello. Fue de esta manera que al día siguiente me pasaron no a la categoría A, sino a la AA.

Llegó el día del torneo y para mi sorpresa y la de todos, lo gané. En un solo día había pasado de la categoría B a la AA. Había venido gente de todo México y me clasificaron como seleccionado nacional para competir fuera del país. Después de eso me subieron a la categoría Campeonato, clasificándome como uno de los veinte mejores golfistas de México en esa selección. Es increíble que, en tan solo una semana, pasé de la categoría B a la Campeonato. De la noche a la mañana me había convertido en una estrella del golf, el mejor golfista jaliciense y uno de los mejores del país. Ese, lo considero mi máximo logro. Viajé por todo México. Mi vida se estaba encaminando a lo que yo consideraba que era mi sueño, ser profesional de golf a nivel mundial y no solo México.

Hizo una carrera en el golf, pero suceden cosas desafortunadas

Tuvo una lesión que cambió toda su vida

Todo en mi vida estaba marchando muy bien. Estaba teniendo grandes logros en algo que me apasionaba, el golf; había conseguido tener fama y reconocimiento, me sentía en la cima de todo, muy seguro de mí mismo y de mis capacidades, buscando siempre destacar.

En 1974 el Atlas Country Club organizó el torneo anual de golf. Para este, invitaron a la selección campeona de todas las universidades de Estados Unidos. Mi fama era tan conocida que mis logros llegaron a los oídos del Coach de esta selección, quien me ofreció la gran oportunidad de concederme una beca deportiva para estudiar en esa universidad. Me sentí muy emocionado por la grandiosa oportunidad, esto significaba mucho para mí, era todo un sueño; entonces, comencé a practicar para el torneo muy arduamente. Estuve así por días hasta que dos días antes, como ya estaba muy próxima la fecha, decidí que entrenaría muy intensamente para asegurarme de que todo saliera bien; tiré doscientas bolas cuando, de repente, sentí un doloroso tirón extremo en mi espalda, quedé inmovilizado. Mi Coach me ayudó a caminar hacia los vestidores, me dio un poco de terapia física pero el dolor era insoportable; había llevado a mi cuerpo al límite hasta que ya no pudo más y se lesionó.

Me dijeron que en mis condiciones era imposible que pudiera jugar ese torneo. Esto fue un contratiempo muy duro para mí, si no iba a ese torneo, mi oportunidad de ir a Estados Unidos estaba perdida. Sin duda alguna esto fue un gran golpe para mi ego, pues me sentía en la cima y de repente vi como todo se desmoronaba frente a mis ojos.

Sin más miramientos, tuve que aceptar mi situación y seguir las instrucciones de mi Coach para poder recuperarme. Me recomendó ir a terapia con un médico quiropráctico, tomé cerca de veinte sesiones y a su vez, el quiropráctico me recomendó meterme a clases de yoga para mejorar mi flexibilidad y fortalecer mi espalda. Nunca llegué a imaginar que una situación así, en la que parece que el mundo se pone en tu contra, mi vida daría un giro de 360°. Una lesión, un golpe a mi ego, aceptación de mi nueva realidad y la recomendación de hacer yoga. Todo esto sirvió para que descubriera algo nuevo, algo trascendental que cambiaría mi vida a mejor por siempre.

Finalmente, fue un cambio de planes que valió mucho la pena, descubrí el YOGA.

Viajé y descubrí la meditación

Lo primero que hice cuando salí de mi casa, desheredado por mi padre, fue ir a un retiro espiritual de Ananda Marga en un lugar que se llama Pueblo en el estado de Colorado, Estados Unidos. En este retiro habían seiscientas personas ya avanzadas en la meditación, yo sentía que estaba entre santos, además habían treinta monjes yogis. Después del retiro anunciaron que iba a haber un entrenamiento intensivo de yoga y meditación, yo por supuesto quería ir, quería aprender todo cuanto pudiera. Este entrenamiento tenía un costo, no era mucho pero yo ya no tenía nada fondos. Al comentar mi situación me dijeron que no me preocupase, que algún día se los pagaría. Sin duda, estaba muy emocionado por la noticia y estaba dispuesto a aprender lo más que pudiera.

Quince días antes de que terminase el entrenamiento, recibí por sorpresa la llegada de mi hermano Luis, quien había venido con su mujer e hijas en mi búsqueda. Fue mandado por mi padre con el mensaje de que por favor regresara a casa porque estaba muy triste a raíz de mi partida. Al parecer su psicólogo le había sugerido que me aceptase tal y como yo era, sin enfadarse por mi yoga, meditación y mucho menos por mi dieta vegetariana. Acepté la propuesta de regresar, pero le dije a Luis, mi hermano, que iría en quince días cuando terminase mi entrenamiento.

Cuando entras en un estado de conciencia y conexión con tu cuerpo y mente, la intuición se convierte en una poderosa herramienta, comienzas a tener chispazos y poco antes de yo regresar tuve un fuerte chispazo de que debía ser apicultor.

Finalmente regresé a Guadalajara, mi padre hizo las paces conmigo, se dio cuenta que yo estaba bien. También regresé a jugar golf, pero esta vez de una manera más placentera, ya no buscaba la victoria, solo quería divertirme.

Fue un momento de tremendo gozo. En ese mismo entonces comencé mi proyecto de ser apicultor. Sin duda este negocio fue todo un éxito, mi intuición estaba en lo correcto, fue igual o más próspero que la panadería. Todos estos éxitos los logré sin la ayuda de mi acaudalado padre.

Estuve todo un año y medio en este negocio viviendo extremadamente feliz. Fue entonces que de repente me contactó un acarya, monje yogi, de Ananda Marga. Me pidió que le ayudara a poner un centro de meditación en Guadalajara, así que conseguí alquilar un lindo apartamento en la colonia Providencia, una colonia muy bonita. Este centro tuvo fluidez de gente muy rápidamente.

Pasó otro año y medio cuando me dieron la noticia de que mi gurú, Anandamurti, iba a estar en Suiza. No podía dejar pasar esta grandiosa oportunidad de conocer a mi gurú así que, por segunda vez, regalé todo mi negocio a mi socio y me fui. Esta vez sí llevé suficiente dinero.

Pasé una semana en Fiesch, un pueblo de Suiza. Después del retiro decidí ya no volver a México, me dediqué a viajar por países de Europa ayudando a Ananda Marga. Estuve un tiempo en Italia, ya hablaba un poco el italiano, pero me quedé en el país hasta que logré hablarlo perfectamente bien. Mi siguiente destino fue Suiza, luego Francia, puesto que mi hermana Margarita estaba viviendo en París. Después de ahí me fui a vivir a Copenhague, pues ahí había un centro de retiros espirituales a los que acudía gente de todo Europa. Estando ahí tomé otro entrenamiento de tres meses. Una vez concluido, me quedé otros seis meses como voluntario, haciendo ahí un total de nueve meses.

A principios de diciembre de ese mismo año, mi amigo noruego Rajanish, voluntario al igual que yo, me invitó a pasar las navidades con su familia en Oslo. Como salimos con antelación de Copenhague, visitamos un centro de entrenamiento para monjes yogis en Suecia. Como estuvimos unos días ahí, los monjes al ver lo disciplinado que soy me preguntaron que por qué no me quedaba ahí con ellos, pero yo les respondí que no estaba listo para eso. De ahí partimos y fuimos directo a Oslo, donde pasamos una semana inolvidable. Finalmente, después de año nuevo regresamos a Copenhgue.

Esa lesión lo atrapa y descubre el yoga

Para aliviar el dolor y avanzar en su recuperación

Tras sufrir una lesión de espalda a causa del golf, mi médico quiropráctico, quien me ayudó a disminuir el dolor, me recomendó practicar yoga para flexibilizar y fortalecer mi espalda; seguí su recomendación y me inscribí a una academia de yoga. Nunca imaginé que mi vida cambiaría drásticamente a raíz de esa decisión.

Más adelante comencé a llevar una dieta vegetariana y con el tiempo conocí a un monje yogi de la organización de Ananda Marga. Él me enseñó meditación y poco a poco fui diseñando un nuevo estilo de vida.

Me di cuenta que hay algo mucho más allá de todos los logros que ya había obtenido en la vida. Fue tan maravillosa la sensación que experimenté en mi mente, que empecé a disfrutar todo de una manera sensacional. Comencé a oír el canto de los pájaros “¡wow, nunca me había percatado de lo hermoso que es su cantar!”- me decía- al ver las puestas de sol mi reacción era la misma “no sabía que tenían todos esos colores”, olía el perfume de las flores y manifestaba mi maravilla. Empecé a darme cuenta de la presencia de toda la naturaleza y de toda la belleza que nunca había sido capaz de percibir. Todo esto sucedió gracias a la meditación, me volví más consciente, comencé a vivir el aquí y el ahora con más intensidad que nunca.

Estos acontecimientos me llevaron a la conclusión de que este es mi camino, que a esto quería dedicar toda mi vida, lo cual conllevaría dejar atrás todo lo que tenía.

De ahí fui a tomar mi primer curso intensivo de entrenamiento de yoga y adentramiento en este nuevo estilo de vida. Antes de eso me había iniciado en la meditación mediante Ananda Marga seis meses atrás. No tuve una buena meditación hasta después de ocho meses de práctica, pero aún así a lo largo de este tiempo tuve en mí tantos cambios tan impresionantes que fueron suficientes para decidirme a dejarlo todo. Esta fue la manera en la que descubrí que la meditación me puede dar mucho más que todo el dinero del mundo.

El yoga ha cambiando mi vida

“La vida siempre te manda señales, pero a veces las tradiciones, las costumbres y la educación te impiden escucharlas”.

Decidió ir y estudiar el arte de la meditación

El yoga y la meditación pueden tener muchos beneficios en nuestra vida diaria

El objetivo principal de ser monje es fortalecer todo; tu cuerpo físico, tu fuerza de voluntad, tu determinación, tu entrega, tu obediencia, tu desapego y tu espíritu de servicio. Eso es de lo que principalmente se trata.

Lo primero que hice para poder ser moje fue ir a un centro de entrenamiento por cuatro meses, en Denver, Colorado, para aprender sobre Ananda Marga. Más adelante fui a otro parecido durante tres meses en Copenhague, Dinamarca. Ahí me quedé otros seis meses como voluntario, hasta que decidí ir al centro de entrenamiento para ser Acarya (nombre que reciben los monjes de Ananda Marga) en Suecia, donde estuve un año y medio.

Apliqué mis técnicas de meditación para mejorar mi conocimiento en la música

Una vez siendo monje yogi, compré un teclado pequeño cuando mi gurú comenzó a componer canciones devocionales. Mi objetivo era aprender sus canciones para poder compartirlas en mi grupo de meditación y enseñarles a cantarlas conmigo.

De esta manera comencé a organizar conciertos caseros cada mes. En ese entonces, mi capacidad de concentración, gracias a la meditación y a vivir en el presente, estaba aumentando a pasos agigantados. Por tanto, mi avance en la música estaba yendo muy deprisa, tanto que, al poco tiempo, ya era músico y componía mis propias canciones y mi propia música.

Actué en un concierto en Japón con una gran audiencia

En Japón invité a un grupo famoso a tocar en mi concierto. El bajista del grupo tocó haciendo un dueto conmigo y mi piano. Fue todo un éxito, el auditorio estaba completamente lleno.

Un año más tarde ya estaba dando conciertos en vivo en grandes teatros de Suiza, Dinamarca, España, Taiwán, Korea, Tokio, y en Ozaka y en Taipei conseguí dar un concierto en su teatro más famoso. Para estos invitaba a grupos musicales y a famosos para tocar conmigo y así poderle dar variedad al concierto, atrayendo a más gente.

Todo el dinero recabado lo empleaba para obras de caridad en la organización de Ananda Marga.

Como monje me volví abierto a ayudar a los que están en necesidad

Ayudé con muchas misiones humanitarias

Mi primera misión tuvo lugar en España, estuve viajado cerca de un año por las ciudades del norte; Vigo, La Coruña, Oviedo, Gijón, Santander y Bilbao, para finalmente regresar al centro de Madrid. Logré crear centros de yoga y meditación en Vigo y La Coruña. Era la misma gente quien me cooperaba para mis gastos y me daban alojamiento en sus casas. Pasaba todo el tiempo entregado completamente a la misión, meditando mucho y respondiendo a los cientos de preguntas que me hacían a diario mis alumnos.

Después de un año de arduo trabajo en España y de iniciar en meditación y vegetarianismo a más de 500 personas, me mandaron a la India, donde visité a mi gurú y fui al principal centro de entrenamiento de Ananda Marga en Benares.

Después de estar en ese centro de entrenamiento por tres meses, me mandaron a trabajar a Japón por seis años. Al llegar a Japón me sentía en otro planeta, tuve que aprender el idioma, las costumbres, conocer a la gente. Muy poco a poco me fui integrando. Al segundo año se me ocurrió hacer un negocio, para este importé algunas pinturas francesas de olio comerciales y me puse a venderlas en las estaciones del metro, tuvieron un éxito tan asombroso que seguí haciéndolo por los siguientes cinco años. Con mis ganancias logré rentar un buen lugar en Tokio, el cual se convirtió en un centro de Yoga y meditación.

Finalizado mi tiempo en Japón, me mandaron a Seúl, Corea por un año y medio. Su cultura es bastante parecida a la japonesa, muy trabajadores y además son muy cálidos, les gusta cantar y divertirse. Para pagar mis gastos, daba clases de español en una escuela de lenguas. Renté, junto con otro Acarya de Suiza, una buena y muy bien ubicada casa, para convertirla en un centro de Yoga y meditación, nos fue fantástico, asistía mucha gente, principalmente jóvenes interesados en aprender meditación.

Después, estuve un año y medio en Taiwán, ahí había varios centros de Ananda Marga con mucha gente y diversas actividades. Vivía en nuestra escuela elemental, la cual tenía 80 niños de entre 3 y 6 años de edad. La organización Ananda Marga tiene un sistema educativo Neo-humanista, es un método muy especial en el que hay una educación activa, donde enseñábamos meditación, moralidad, valores, ecología, vegetarianismo, etc.

Para dar por concluidos mis 9 años de estadía en países orientales, estuve 5 meses en la India, donde comencé a pintar.

Más adelante, me transfirieron a Alemania y seis meses después me mandaron a España. Esta vez viajé por Barcelona, Valencia, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria. En estas ciudades ya había centros establecidos por Ananda Marga.

Cómo la meditación también puede cambiar tu vida

Considero que el principal beneficio de la meditación es poder controlar la mente, aislarte de tu propio ruido mental para poder vivir en el aquí y en el ahora.

La meditación no es un sinónimo de relajación, es el esfuerzo dinámico   de subir la energía de tu cuerpo para concentrarla y potencializarla en el cerebro con la ayuda de un mantra y la ideación de su significado “todo es Dios, todo es la suprema consciencia o todo es amor” para poder darle divinidad a cada momento de nuestra vida.

La idea que propongo en relación a la meditación, es estarla repitiendo durante el día y no solo cuando te sientas un rato en silencio, que es la manera que suelen conocer las personas.

He entrenado y durante 30 años para dominar el arte de la meditación – Ravi

Para mí la meditación es practicarla durante la vida cotidiana, caminando, nadando, desayunando, en el baño, manejando, haciendo deporte, etc. Una meditación interactiva con tu propio estilo de vida. Y una vez logrado esto, experimentas una maravillosa sensación de felicidad infinita, éxtasis y armonía durante todo el día.

El amor pasa de ser un pensamiento a un sentimiento latente dentro de ti. Lo vives, lo sientes y con ello todo y todos en la vida pasan a ser parte de ese sentimiento, los árboles, los animales, las personas, todo. Comienzas a ver el mundo con un gran sentimiento de amor a todo lo que te rodea. Y es esta la mayor razón por la cual todos deberían hacer meditación, para poder sentir esa gran armonía.

Para meditar se necesita una técnica dinámica con la cual subir la energía de tu cuerpo y concentrarla en tu cerebro, si la mente se distrae se pierde la fuerza y hay que hacer nuevamente todo el proceso. Al repetir esto muchas veces durante el día, comienzas a darle un sentimiento de divinidad a toda tu vida, teniendo la presencia de Dios en todo momento. Empiezas a vivir en el aquí y en el ahora con una gran energía mental y sintiendo e irradiando alegría, armonía y amor del verdadero a los demás.

Empecé a pintar en el año 1985

Mi pintura tradicional

Cada dos o tres años me pedían ir a ver a mi maestro a la India. En ese entonces estaba muy inmerso en el mundo de la música, pues la practicaba por muchas horas. Llegó el momento en que me pidieron ir a la India y como no podía llevar mi teclado conmigo, se me ocurrió que quizás de la misma manera que puedo componer música, seguramente también sería capaz de pintar. Iba a estar cinco meses en la India, era mucho tiempo sin poder tocar música, entonces compré material de dibujo, entre ellos colores, crayones y blocks de tabla para dibujar.

Fue curioso que una vez terminadas mis pinturas, para mi buena sorpresa, las personas del Ashram me pedían con mucha emoción que se las regalara, formándose así una larga lista de personas esperando por un dibujo mío. Empecé a hacer una pintura nueva todos los días, fue en ese momento que mi carrera de pintor tuvo inicio.

Comencé a pintar lo que visualizaba en mis sueños mientras meditaba

Esperé 25 años a que la tecnología se pusiera al día con mi estilo de arte

Estaba teniendo demasiados flashazos, más de los que podía realizar.  Pasaron tres años mientras estaba en Europa. Era 1989 cuando me quedé una semana en Sevilla en casa de mi amigo Prem Kumar, quien tenía una computadora de la marca Atari, una de las primeras computadoras que existieron. Esta tenía un programa muy sencillo para dibujar parecido al Paint de Windows. Yo ignoraba cualquier conocimiento relacionado a la computación, pero poco a poco comencé a buscar y fui descubriendo cómo funcionaba. Pude de esta manera hacer una pintura que, por cierto, me gustó muchísimo, quería tenerla pero como no tenía una impresora, así que me conformé con hacer un bosquejo para así poder dibujarla a mano un año más tarde.

Mi arte progresa a través del tiempo

Hice mi primera pintura digital en una
computadora Atari en el año 1989

Me tomó otros 10 años para que la tecnología de hardware se pusiera al día conmigo

Cuando pintaba sentía que me tardaba mucho en plasmar lo que quería pintar, por tanto, decidí que tenía que cambiar de técnica. Investigué todo tipo de métodos, esperé muchos años a que la tecnología me alcanzara y ahora que me alcanzó, pinto con la AYUDA DE LA COMPUTADORA. Yo no hago diseño gráfico, pinto en un programa llamado Corel Draw. A partir de ahí desarrollé técnicas de cómo hacer mis pinturas a través de mi creatividad y la ayuda de la computadora.

Yoga y meditación
para un mejor bienestar

Un nuevo estilo de vida que puede cambiar todos tus parámetros con respecto a la felicidad, comprensión del mundo, aprecio de los pequeños detalles. Toda una serie de cosas que pueden estar al alcance de tu mano de la manera más sencilla y satisfactoria.

Meditar en cada momento posible durante el día te permite percibir la vida de una manera más consciente, llena de amor y comprensión al prójimo y a ti mismo. Gracias a esto se aflora un estado de sensibilidad y te sientes feliz constantemente.

El beneficio más grande que aporta la meditación es que ayuda a vivir en el presente, lo cual sirve para disfrutar de cada momento de la vida sin perturbación alguna.

Cuando aprendemos a vivir en el ahora, suceden cosas increíbles, pues llenamos nuestra vida de tranquilidad, comenzamos a fluir en una onda vibratoria más sutil de lo normal. Una vez llegados a estos niveles de paz, se nos presentan las corazonadas, flashazos de lucidez y se produce una activación de la intuición.

Disfrutas cada momento de la vida al estar en sintonía con el planeta.

Meditar me ha ayudado y me ayuda a ver el mundo desde otra perspectiva, me ha hecho entender que vivir en el presente con un sentimiento de plenitud es la cosa más hermosa que te pueda ocurrir.

Comienzas a ver el mundo con un gran sentimiento de amor a todo lo que te rodea. Y es esta la mayor razón por la cual todos deberían hacer meditación, para poder sentir esa gran armonía.

Esta fue la manera en la que descubrí que la meditación puede dar mucho más que todo el dinero del mundo y que la vida tiene tanto por ofrecer, que no hay que conformarse con lo que uno ya conoce o lo que le enseñaron que era lo correcto.

Verás mi historia completa en mi libro

La historia completa de mi vida

Si quieres saber un poco más de mí y empaparte de las curiosidades y aprendizajes de mi vida, te invito a leer este libro. Sin duda alguna, estoy seguro de que te gustará tanto como a mí

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